La justicia de Aragón conoce el trabajo de la Escuela de Violería de Zaragoza
El centro combina los cursos de formación sobre construcción de instrumentos antiguos con la investigación para preservar y divulgar el legado cultural de la violería
La justicia de Aragón, Concepción Gimeno, ha conocido esta semana el interesante trabajo de la Escuela de Violería de Zaragoza, acompañada de su director, Javier Martínez, y del profesor de la Universidad de Zaragoza Chaime Marcuello. Su labor principal está centrada en la investigación, preservación y divulgación del rico legado cultural de la violería ibérica y, en especial, aragonesa.
Una labor que, desde sus inicios, desempeña de una forma comprometida con la inserción profesional y la integración cultural de colectivos en riesgo de exclusión y personas con diferentes discapacidades. Prueba de ellos es la colaboración con Rey Ardid para recuperar la fabricación artesanal de cuerdas de tripa para instrumentos antiguos.
La Escuela de Violería imparte cursos de formación en la construcción de instrumentos antiguos como la vihuela de mano, la vihuela de arco, la guitarra renacentista, la guitarra barroca, los laúdes ibéricos, las arpas ibéricas, la viola da gamba y la guitarra española. Una oferta formativa que se dirige a cualquier persona interesada en adquirir los conocimientos, destrezas y habilidades necesarias para construir instrumentos de cuerda. En este curso, cuenta con 35 alumnos, algunos provenientes de Estados Unidos y de Bélgica.
Además, Javier Martínez ha explicado a la justicia de Aragón el interés del centro por recuperar técnicas antiguas, para lo que colaboran con varias universidades españolas en la investigación del patrimonio organológico ibérico. Actualmente, participan en el proyecto europeo ‘Delyramus’, de Erasmusplus, en el que la Escuela de Violería asume un proyecto de innovación pedagógica para desarrollar metodologías para la formación en las técnicas de violería, luthería y guitarrería.
La justicia ha valorado la dedicación, el compromiso y el entusiasmo del equipo que está el frente de la Violería desde 2014 y su contribución a la preservación de un patrimonio cultural único en el mundo.








