Una obra editada por el Justicia de Aragón rescata el hito histórico que prohibió el tormento judicial en Aragón hace siete siglos

El libro, coordinado por Jesús Delgado Echeverría, se ha presentado hoy en las Cortes dentro de los actos con motivo del Día del Justicia de Aragón

Las Cortes de Aragón han acogido este lunes la presentación del libro 700 años de la prohibición del Tormento Judicial en Aragón, una obra editada por el Justicia de Aragón con motivo del 700 aniversario de la prohibición del tormento judicial declarado por el Rey Jaime II el Justo en las Cortes reunidas en Zaragoza en 1325.

La presentación se ha celebrado dentro de los actos organizados en torno al 20 de diciembre, declarado oficialmente por las Cortes como Día del Justicia de Aragón, y fecha en la que se recuerda el 434 aniversario de la ejecución de Juan de Lanuza el Mozo.

El libro, coordinado por el catedrático emérito de Derecho Civil de la Universidad de Zaragoza, Jesús Delgado Echeverría, reúne los trabajos de los juristas y académicos Jesús Morales Arrizabalaga, Daniel Bellido Diego-Madrazo, Guillermo Fatás Cabeza, Juan Francisco Baltar Rodríguez y Natividad Fernández Sola.

Sus aportaciones analizan, desde diversos enfoques jurídicos e históricos, el alcance de aquella decisión pionera de 1325, considerada una de las mayores libertades del Reino de Aragón y un antecedente temprano de los principios que siglos más tarde inspirarían los derechos humanos, como ha recordado en la presentación el profesor Delgado Echeverría.

La edición destaca también por las ilustraciones realizadas por el propio Delgado Echeverría, cuya contribución artística confiere al volumen un carácter singular, una especial calidad estética y “sensibilidad” según ha expresado la justicia de Aragón, Concepción Gimeno, en su intervención.

Junto a ella, y además del propio coordinador de la obra, han participado la catedrática de Derecho Internacional y Relaciones Institucionales de la Universidad de Zaragoza, Natividad Fernández Sola, y la presidenta de las Cortes de Aragón, Marta Fernández. Todos ellos han coincidido en subrayar la importancia de una fecha que situó a Aragón en la vanguardia de la defensa de los derechos humanos con una decisión extraordinaria para su tiempo y un testimonio elocuente de la elevada conciencia jurídica aragonesa.

Concepción Gimeno ha recalcado esta “tempranísima prohibición, frente a las que luego vinieron, la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 y nuestra Constitución de 1978, que pone de relieve, la continua inclinación aragonesa por la búsqueda de la justicia y la libertad”.

La obra nace con el propósito de acercar a la ciudadanía un acontecimiento histórico de enorme relevancia jurídica y de reflexionar sobre su proyección contemporánea, en un contexto internacional donde la erradicación de la tortura continúa siendo una exigencia inaplazable. Así lo ha puesto de manifiesto Natividad Fernández Sola al recordar los casos de tortura documentados a los prisioneros de Guantánamo, en las cárceles turcas a los prisioneros kurdos, por Hamas e Israel, o por el destituido régimen de al-Asaad en Siria. “Son situaciones crónicas de violación de los tratados internacionales de prohibición de la tortura no solo en estados fallidos, también en países democráticos”, según Fernández Sola.